El pelo cubre casi toda la superficie de la piel, excepto las palmas de las manos, las plantas de los pies, los labios, los pezones, el ombligo y la tercera falange de los dedos de las manos. En el hombre se encuentra en forma abundante en la piel cabelluda, las axilas, el pubis, las cejas, las pestañas, la zona de la barba y el bigote; en la mujer y el niño es más fino; en la raza negra es más grueso; en la pubertad hace su aparición en el pubis y las axilas, y también es grueso; es más fino en las cejas y las pestañas. En todas las áreas sirve como protección: los de la cabeza nos resguardan de los rayos solares y de los traumatismos; los de las cejas y las pestañas, además de cubrirnos del sol, impiden que partículas extrañas entren en los ojos; en las axilas y el pubis refuerzan el olor del sudor.



¿Por qué algunos tienen más pelo que otros?
La raza y la herencia determinan la cantidad, la textura y el color del pelo, que puede ser lacio, rizado o lanoso y variar de rubio a negro, pasando por diferentes tonos de café; por ejemplo, los asiáticos suelen tenerlo lacio; los de raza negra tienden al rizado, y con base en la herencia, será poblado, muy poblado o escaso.
El pelo puede sufrir diversas alteraciones, como la alopecia androgenética, que es un problema hereditario, así como la llamada calvicie prematura, que según estadísticas de Estados Unidos, es muy frecuente, pues la padece aproximadamente 50% de los hombres y 25% de las mujeres. Aunque en México no existen estadísticas al respecto, representa un motivo importante de consulta médica.
Hay otras alteraciones que implican factores endocrinos, como el hipotiroidismo, el síndrome de ovarios poliquísticos y los tumores ováricos, así como los síndromes de Addison y de Cushing; también ciertos fármacos pueden producir desprendimiento o aumento de pelo, como la heparina, la ciclofosfamida, el me-totrexato, la colchicina, la azatioprina, los anticonceptivos orales combinados, etcétera; incluso el embarazo causa cambios en la cantidad de pelo, ya que por un lado aumenta durante este periodo, y por el otro, su caída se incrementa después del parto. Ésta también
puede originarse en carencias: desnutrición proteica, déficit de ácidos grasos esenciales —como los ácidos linoleico y alfalinoleico— y deficiencia de hierro, además de problemas metabólicos, como insuficiencia renal o hepática.

¿Cuándo crece?
El pelo de las cejas, del labio superior y de la barba se empieza a formar a las nueve semanas de gestación, cuando se origina el germen piloso primario, el cual va aumentando día a día hasta crear el folículo piloso; luego se forma el tallo del pelo.

¿Cuándo se cae?
El ciclo vital del pelo se divide en tres etapas: la primera corresponde al periodo de crecimiento, llamado fase anágena, que dura de dos a seis años; la segunda es una fase de transición en la cual el folículo permanece inactivo durante dos o tres semanas; finalmente ocurre la etapa de eliminación del pelo, que dura de dos a tres meses, llamada telógena, cuando éste es empujado por el nuevo. Se sabe que cada folículo produce unos 20 cabellos a lo largo de toda su existencia y que en total hay aproximadamente 100000 pelos en una piel cabelluda sana, de los cuales por lo general se pierden de 50 a 100 al día, aunque de manera simultánea están creciendo otros, de tal forma que siempre hay más o menos la misma cantidad.
Conservarlo o eliminarlo
Es conveniente mantener el pelo porque, como ya se mencionó, es una protección. Hay que conservarlo lo más sano posible, con higiene y buena alimentación, tratando de evitar los agentes agresores. Eliminarlo provoca trastornos a nivel de piel cabelluda, debido a que se produce mayor exposición al sol, cosa que acarrea problemas que es fácil observar en quienes no lo tienen. Tal es el caso de la alopecia androgenética, que incrementa la susceptibilidad a desarrollar lesiones en la piel que se encuentra desprotegida; éstas van desde cambios de coloración —como manchas de color café— y lesiones premalignas, como las queratosis actínicas, hasta cáncer de piel.
Actualmente, y por estética se tiende a eliminar el pelo de varias áreas del cuerpo, pero hay que tomar en cuenta que si lo tenemos es por algo, ya que tiene una función determinada en el cuerpo: protegerlo.

¿Rasurarse o depilarse?
Aunque rasurarse es fácil, económico, rápido, indoloro y seguro, el resultado dura muy poco. Sólo en cosa de horas o días aparece una punta roma incluso más gruesa, por lo que las mujeres tienden a rechazar este método para deshacerse del vello. Los efectos colaterales son la hiperpigmentación postinflamatoria (oscurecimiento de la piel de ese sitio), la pseudofoliculitis, la dermatitis de contacto, así como pequeñas erosiones y excoriaciones.
Depilarse es una manera más duradera de librarse del vello por días e incluso semanas, porque se trata de eliminar el folículo piloso. El método más común es el de la cera; por lo general se usa en forma de tiras frías o calientes que se colocan sobre el área que se va a depilar y luego se retiran en sentido contrario a la dirección en que crece el pelo; el proceso puede provocar pseudofoliculitis o foliculitis infecciosa.
Con pinzas de depilar se arranca pelo por pelo o grupos de ellos; este método se usa en especial en las cejas y la cara, y es sencillo, barato y rápido.
El concepto de depilación permanente se entiende como la reducción significativa, estable y sostenida del pelo. Se practica por medio de aparatos láser que requieren la valoración del paciente antes de su aplicación. Para obtenerla se debe acudir a un centro especializado, donde profesionales realizan estos procedimientos en sesiones repetidas hasta lograr un resultado satisfactorio. El método es caro, aunque al paso del tiempo el precio tiende a bajar.

¿Mucho vello indica enfermedad?
El exceso de pelo en un área del cuerpo normalmente no pilosa es una alteración que se denomina hipertricosis y puede ser congénita o adquirida, localizada o generalizada. Un trastorno que afecta a las mujeres es el hirsutismo, el cual se define como el crecimiento excesivo de pelo en un patrón típicamente masculino, por ejemplo en el labio superior, las mejillas, la barba, la cara anterior del tórax, las mamas, el abdomen inferior y la región inguinal. Es resultado de la secreción excesiva de andrógenos en los ovarios o las glándulas suprarrenales o de la estimulación de un tumor de la hipófisis. Por ello los casos de hirsutismo grave y progresivo deben ser estudiados en conjunto por un endocrinólogo.
¿Y los de las orejas?
A veces se observa crecimiento de vello en las orejas, situación que se conoce como hipertricosis auricular y se da normalmente en hombres mayores, enfermos de sida, recién nacidos, hijos de madres diabéticas y pacientes con diabetes mellitus.
Por lo común se elimina cortándolo con tijeras o v arrancándolo con pinzas de depilar; el problema es que volverá a crecer, igual que los que salen en la nariz.



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El tema de la locura ha estado presente a lo largo de la historia del ser humano, aunque su concepto y definición han evolucionado de acuerdo con la cultura y la sociedad. Se ha abordado con enfoques filosóficos, místico-religiosos y, desde hace relativamente poco, médicos. Pero cada uno de estos puntos de vista ha tratado al loco de manera diferente, ya sea enalteciendo su enfermedad, relacionándola con la posesión demoniaca —la cual lleva a la purificación por medio de la exclusión o muerte del paciente— y, en el último caso, aislándolo en asilos u hospitales para garantizar el orden.
Estas diferentes concepciones han dejado huellas en la cultura y en las representaciones sociales que todavía se mantienen. No por nada aún existe un sentimiento de temor y rechazo hacia la locura y, de hecho, su estudio científico es bastante reciente.


Pero, ¿qué es lo normal? En realidad sólo es lo que está bien visto o es bien aceptado, en general, por una determinada sociedad, comunidad o grupo. En consecuencia, si lo normal es algo que aceptamos porque lo vemos a diario y con lo cual estamos familiarizados, ¿no cabría la posibilidad de que todos estuviéramos locos porque vemos como normal la locura de los otros? No sería nada loco pensar así, ya que es fácil vivir suponiendo que somos normales si tenemos como referencia lo anormal, o sea, la locura. Tener una línea muy bien definida de lo que es la locura nos permite desenvolvernos como si nada y sin que los demás nos vean mal.
¿Acaso loco no es aquél que vive creyendo que lo que hace es normal aunque no lo sea? Entonces todos somos locos y sólo los que se autodenominan "normales" viven con un disfraz que les permite circular por este mundo sin culpa ni crítica alguna de parte de los "normales" que andan por ahí. Por eso lo que se considera locura va cambiando con el tiempo, como la ropa de temporada, porque una vez que nos acostumbramos a verla y a oírla, simplemente deja de serlo para volverse cotidiana, lo que está bien.
¡Qué aburrida sería la vida sin algo de locura! Quien se sabe loco no lo es tanto por el simple hecho de entender lo que hace, y quien es normal deja de serlo cuando los "normales" lo consideran loco.
En el lenguaje cotidiano, la palabra loco debe de ser una de las que más se usan; seguramente la emplean los jóvenes para reconocerse como pares, las personas mayores para descalificarse entre sí, y nos viene de perlas para describir algo creativo, fuera de lo común; lo curioso es que echamos mano de un término que se usa para definir a las personas enfermas de la mente.
"De poetas, sabios y locos todos tenemos un poco", dice la sabiduría popular, y con frecuencia podemos comprobarlo en nuestra vida, cuando nosotros mismos reconocemos algo poco racional en ellas.
Y ahí está la psiquiatría, que es la disciplina médica que lleva casi dos siglos ocupándose de las enfermedades mentales, clasificaciones, tratamientos y definiciones, a tal punto que no hay película o telenovela en que no haya un personaje psiquiatra o sacerdote. Ellos y su discurso se ubican en la historia del cine y la televisión como portadores de la razón, casi del justo medio. Prácticamente ya se sabe que cuando los enredos y desenredos de la trama están en su apogeo, aparece algún médico o psicólogo que restablece la tranquilidad y el buen tino. Ni falta hace decirlo, porque el sujeto es capaz de transmitir a los atribulados televidentes la paz y la tranquilidad propia "del que sabe", del que no se deja enredar, del que reinstala la razón. Porque de eso parece tratar uno de los temas de la locura: de los locos y los cuerdos, de la razón y la sinrazón, y de allí se arriba a la dichosa cuestión de los límites: ¿hasta dónde llega el reino de la locura, hasta dónde el delirio, la irracionalidad?
Resulta irónico que la historia esté repleta de personajes cuyas locuras hicieron cambiar su curso, a los cuales se recuerda luego por todo, menos por su enfermedad mental, entre ellos a Salvador Dalí, con sus aseveraciones, como: "los locos vivimos en nuestro mundo, los cuerdos viven en el mundo de los demás; para nosotros el tiempo no existe, pero para los cuerdos es fundamental; los locos vivimos la vida de la manera en que soñamos, los cuerdos tienen que pensar diez veces lo que van a decir; nosotros actuamos según nuestros instintos, los cuerdos por su conveniencia; los locos creamos la realidad, los cuerdos son los que la viven; todo el mundo habla solo, pero mientras nosotros lo hacemos en voz alta, los cuerdos lo hacen en silencio por temor a que los escuchen; los locos no necesitamos dinero, a los cuerdos nunca les alcanza; los locos viajamos a otros universos, los cuerdos temen abandonar la tierra; nosotros nos sentimos libres, pero los cuerdos siempre se empeñan en encerrarnos".
La psiquiatría es la ciencia médica que se dedica a atender y tratar la; enfermedades mentales, que son muchas y sería larga enumerar. Sin embargo, podemos mencionar la esquizofrenia, a la cual se ha catalogado como sinónimo di locura. Un ejemplo es el paciente cuya sintomatología; psicótica se manifiesta con delirios y alucinaciones se aún las cuales Dios le envía el mensaje de "salvar a mundo", y que por su desorden mental genera múlti pies conflictos en el ámbito familiar, lo que condición que sea internado en hospitales psiquiátricos, dada s mala adherencia terapéutica..Su estado mental empieza a mejorar al darle tratamiento, la sintomatología rem te y se restablecen su coherencia y su congruencia, a como la capacidad de juicio, que le permite diferencia; entre lo real y lo irreal.
También está el caso del paciente neurótico, de peí sarmientos pesimistas y catastróficos que no es capaz c hacer frente a las adversidades de la vida cotidiana. Integrado a un proceso psicoterapéutico, y si es necesaria con tratamiento psicofarmacológico, podrá recupera su estado de ánimo.


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Higiene de Oidos, Nariz y Boca en personas mayores

El anciano es susceptible de padecer ciertos males que a veces pasan inadvertidos o son mal diagnosticados, y que se vinculan con la vista, el oído y la masticación. Ello repercute no sólo en su bienestar físico, sino también en el psicológico y social.

La integridad del cuerpo humano es la base para que los órganos y sistemas funcionen adecuadamente, y la boca no es la excepción. Contar con piezas dentales en buen estado no sólo es importante para masticar y nutrirse bien, sino que además tiene un papel relevante en el aspecto estético, el mecanismo del lenguaje y la calidad de vida. La boca puede ser reflejo de la educación sanitaria de la persona, de su estado nutricional y de ciertos padecimientos sistémicos así como el medio que ayude a identificar reacciones adversas a múltiples fármacos. En esta época de la vida también se presentan trastornos del gusto, entre los cuales el dulce es el menos afectado, seguido por el salado. Al explorar la cavidad oral se debe estudiar el color y la apariencia de la mucosa, la existencia y el estado de los dientes, si hay lesiones o ulceraciones, la superficie de la lengua, además de la cantidad y el olor de la saliva. Si la persona usa dentadura postiza, ésta debe ser la correcta. La limpieza de la cavidad oral se debe realizar con productos antiplaca que, junto con el cepillado adecuado, son la mejor manera para prevenir problemas como la gingivitis y la periodontitis. En cuanto a la caries dental, lo mejor es una buena limpieza con enjuagues con flúor, y acudir cada seis meses a que un odontólogo elimine la placa dentobacteriana y el sarro. Un enjuague bucal antiplaca, seguido de un cepillado completo y el uso de hilo dental, en verdad impiden que la placa se acumule. Con las tabletas reveladoras de placa se puede identificar y subsanar las deficiencias del cepillado.


El oído
Es muy frecuente que las personas mayores tengan problemas de audición, y esto es sumamente importante porque predispone al aislamiento, la introversión y a los sentimientos de desconfianza. Es común que las pérdidas auditivas sean secundarias a problemas en el oído externo, como los tapones de cerumen endurecido que pueden llegar a ocupar el conducto auditivo externo; el crecimiento de pelos en el conducto auditivo; la rigidez y sequedad de sus paredes. Se trata de problemas que se detectan por medio de la exploración física y se corrigen con facilidad. Ya que la piel del conducto auditivo externo es muy delgada y sensible es fácil lastimarla, por lo cual un especialista debe realizar la limpieza en los oídos de los ancianos. No hay que usar hisopos para limpiarlos, pues provocan que el cerumen se compacte y lastime la piel del conducto auditivo externo y la membrana timpánica; tampoco conviene que entre agua en los oídos durante el baño.


Además de alterarse el gusto y la audición, conforme avanza la edad también se afecta el sentido del olfato. De la nariz hay que valorar la simetría, palpar su estructura, observar la mucosa y su humedad, si el septum está alineado y si la permeabilidad de las fosas es la correcta. La nariz se limpia recortando las vibri-zas (pelos) de las fosas y limpiando las secreciones con la ayuda de hisopos, pañuelos y quizá suero fisiológico para facilitar el procedimiento.
Aunque no hay que exagerar la limpieza de los orificios naturales porque se puede lesionar la piel o la mucosas, es importante tener en cuenta estas medida higiénicas para evitar los problemas mencionados.


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El alcohol, también llamado etanol, es un compuesto químico que se puede obtener de diversas formas, principalmente por la fermentación de azúcares derivados de plantas y granos. Los primeros registros que se tienen de la fermentación de frutas son del año 800 a.C, en Arabia; posteriormente, en la Edad Media se empleó el alcohol derivado de la fermentación de frutas para curar enfermedades.

Al mismo tiempo que se empezó a usar con fines medicinales y religiosos, se diversificaron las fuentes de las cuales se obtenía el alcohol, hasta abarcar una amplia variedad de frutas y granos, y se mezclaba con distintos ingredientes para crear diversas bebidas alcohólicas. Actualmente, el principal uso del alcohol es recreativo, y junto con el tabaco es la droga legal que más se vende en todo el mundo.


La cantidad de alcohol que se ingiere en las bebidas es muy variable. Va desde bebidas con relativamente poco alcohol —como la cerveza, en la que por cada 100 mililitros de líquido, entre 4 y 7 mi son alcohol— hasta los destilados —como es el caso del tequila, el mezcal o el whisky, cuya concentración de alcohol es de 40' por cada 100 mililitros.

El alcohol tiene muchos efectos sobre diversos órganos y aparatos del cuerpo humano. Debido a sus características químicas, se absorbe con rapidez en el estómago y el intestino delgado, por lo cual poco después se alcanza un nivel alto de alcohol en sangre, así como los demás efectos en el cuerpo. Aunque el alcohol tiene efectos prácticamente sobre todos-los órganos, aparatos y sistemas, los más importantes son los cambios que produce en el cerebro y la conducta, en el sistema cardiovascular y en el hígado.

El alcohol tiene efectos importantes en el esófago y el estómago, ya que daña directamente la capa de moco que los protege, y también provoca lesiones en la capa de células más externa de la mucosa, lo que favorece la aparición de úlceras y gastritis.

En el cerebro, los cambios que provoca el alcohol son directamente proporcionales a la dosis que se ingiere, y llegan a ser completamente opuestos: dosis pequeñas causan un estado de alegría que llega a la euforia, mientras que dosis altas provocan somnolencia, sueño y hasta estado de coma o muerte (ver recuadro). La cantidad de alcohol que provoca los síntomas es variable, ya que cada persona lo procesa de forma diferente: hay personas que con muy poco alcohol experimentan datos de intoxicación, mientras que otras pueden consumir grandes cantidades sin presentar síntomas aparentes de alteraciones graves.

El consumo de pequeñas cantidades de alcohol en varias de sus formas —vinos, cerveza, licores— ha demostrado tener efectos benéficos sobre la salud, ya que ayuda a procesar grasas y estimula el aparato digestivo y el cerebro. Sin embargo, el consumo de dosis altas de alcohol se asocia con un aumento en el riesgo de muchas enfermedades, y con una mayor probabilidad de sufrir un accidente.

El abuso del alcohol tiene consecuencias muy graves, no sólo físicas sino mentales y hasta sociales. Uno de ellos es que el cuerpo cada vez necesita mayores cantidades para lograr sentir los efectos deseados, lo cual hace que los niveles de alcohol sean cada vez más riesgosos y tóxicos. El alcoholismo se presenta cuando un individuo no puede controlar por sí mismo la cantidad de alcohol que consume y no puede dejar de tomar sino hasta que prácticamente pierde la consciencia. Es un problema de salud pública, ya que provoca importantes daños a la salud del individuo y afecta a la sociedad donde se vive. La intoxicación con alcohol es un problema que puede poner en peligro la vida de un individuo; para el tratamiento de esos casos existen fármacos para contrarrestar los efectos del alcohol y reducir así su toxicidad. En esos casos, siempre es necesario acudir a un centro hospitalario en busca de atención profesional.

Ojo con el alcoholímetro

Desde hace algunos meses, en muchas ciudades del país se han instaurado medidas descontrol vial que consisten en detectar por medio de operativos a personas que estén conduciendo vehículos en estado de ebriedad, con el llamado "alcoholímetro". Con esta simple medida se han evitado muchísimos accidentes de tránsito, principalmente las madrugadas de los días festivos. Lo que se hace es someter al conductor del auto a una sencilla prueba en la que éste sopla en un aparato que mide el nivel de alcohol que hay en el aire que sale de sus pulmones; el nivel de alcohol en el soplido es equivalente al nivel de alcohol en sangre, y a partir de un cierto punto se considera que esa persona no puede conducir un vehículo, ya que sus reflejos y su estado mental en general no se encuentran óptimos y puede provocar un accidente (ver recuadro). El alcoholímetro no mide el nivel de alcohol que hay en la boca, por lo que el uso de pastillas o chicles para tratar de engañar al aparato es inútil, ya que lo que se detecta es el alcohol que sale de los pulmones.

El metanol, peligro a la vista

Es un compuesto muy parecido al alcohol, no sólo desde el punto de vista molecular, sino también físicamente: ambos carecen de color y se evaporan y se disuelven en agua con facilidad. A pesar de sus grandes similitudes, entre estos dos compuestos existen diferencias muy importantes; la principal es que si el metanol entra en contacto con el organismo (ya sea por la piel o ingerido en bebidas adulteradas) causa alteraciones en la sangre y daño irreversible en la retina de los ojos, provocando ceguera. Bastan 15 mi para provocar ceguera, y entre 70 y 100 mi para causar la muerte si el paciente no recibe atención oportuna. El metanol es más barato que el alcohol, por lo que a veces se emplea de forma ilegal en la producción de bebidas alcohólicas para abaratar los costos e incrementar las ganancias. Por ello es muy importante no tomar bebidas que no estén embotelladas y debidamente etiquetadas.

El alcohol de la farmacia no es para beber

Muchas veces pensamos que el alcohol que se vende para uso clínico (en las farmacias), también llamado "alcohol del 96", se puede beber y no es así; aun cuando es derivado de la caña (como el ron y algunos aguardientes), el proceso industrial al cual se somete durante su producción consiste en agregarle una sustancia altamente tóxica (el glutaraldehído) para poder producir grandes cantidades en poco tiempo. Beber este tipo de alcohol puede provocar daños irreversibles en el hígado y los riñones.


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Se denomina periodo o flujo menstrual a la pérdida de sangre por vía vaginal debida a la descamación del endometrio, que se produce con un intervalo aproximado de un mes. El inicio de la menstruación marca el principio de la vida reproductiva de la mujer.

Se pierden aproximadamente 130 ml de sangre por ciclo, con un rango que va de los 13 a los 300 ml. Por lo general el sangrado —que no se coagula a menos que sea muy abundante— es más copioso el segundo día.

Se considera el primer día de sangrado como el primer día del ciclo menstrual, en el cual intervienen varios elementos, entre ellos las principales hormonas que producen los ovarios y la hipófisis —estrógenos, progesterona, folículo-estimulante y latinizante—, y participan diversos órganos, como el útero, los ovarios, el hipotálamo y la hipófisis, entre otros.




El ciclo menstrual

El endometrio es el revestimiento interno del útero. Se compone de tres capas; la primera es la que se elimina con la menstruación mes a mes, y se regenera en el mismo lapso de acuerdo con la fase del ciclo que le corresponde.

Con base en los acontecimientos endocrinos, el ciclo menstrual —que puede ser de entre 23 y 35 días— se divide en tres fases.

La fase folicular (preovulatoria) comienza el primer día de sangrado y se extiende hasta el día anterior al incremento preovulatorio de la hormona luteinizante, la cual marca el inicio de la fase ovulatoria. Esta es la más variable en cuanto a duración, ya que se considera dentro de lo normal un rango que va de los 12 y los 14 días. En este periodo ocurre el engrosamiento del endometrio debido a la elevación de los estrógenos y de la hormona estimulante del folículo, misma que se regenera por completo en un lapso de entre cuatro y siete días después de la menstruación. De igual manera se estimula el crecimiento de un grupo de tres a 30 folículos (óvulos) que son reclutados debido a su crecimiento acelerado durante los últimos días del ciclo anterior. A medida que los niveles de la hormona folículo-estimulante descienden, se selecciona uno de estos folículos para ovular, y cuando éste madura, los demás quedan eliminados.

Normalmente la fase ovulatoria se presenta el día 14 del ciclo. Dada la serie de complejos acontecimientos hormonales que en ella se producen, se considera la fase ovulatoria como la etapa fértil del ciclo menstrual. Aquí es cuando el folículo u óvulo aumenta de tamaño y protruye en la capa externa del ovario que, al romperse, da lugar a la ovulación, o sea a la liberación del óvulo por el ovario.

La fase lútea o postovulatoria ocurre en la segunda mitad del ciclo menstrual. Durante la misma el huevo empieza a desplazarse a lo largo de la trompa de Falopio hacia el útero, lo que provoca el incremento de los niveles de progesterona y ayuda a preparar el recubrimiento del útero para un posible embarazo. Si un espermatozoide fertiliza el huevo y éste se adhiere a la pared del útero, la mujer queda embarazada. Si el huevo no es fertilizado, se disuelve o es absorbido por el cuerpo, el embarazo no tiene lugar, los niveles de estrógeno y progesterona descienden, el recubrimiento ensanchado del útero se libera y la menstruación baja.

Los órganos de la reproducción y el ciclo menstrual

El cuello uterino. Durante la fase folicular se produce un aumento progresivo de la vascularización cervical y de la secreción de moco cervical. El orificio cervical externo se abre hasta alcanzar un diámetro de 3 mm en la ovulación, luego se reduce a 1 mm. El incremento progresivo de los estrógenos hace que aumente de diez a 30 veces la cantidad de moco cervical, cuyas características resultan clínicamente útiles para evaluar la etapa del ciclo y el estado hormonal de la paciente.

La elasticidad del moco aumenta justo antes de la ovulación, si bien durante la fase latencia, y por influencia de la progesterona, se espesa, se hace menos acuoso y pierde elasticidad.

La vagina. Cuando al inicio de la fase folicular la secreción de estrógenos ováricos es baja, el epitelio vaginal es delgado y pálido, pero a medida que estos se empiezan a elevar, se torna más elástico, resistente y de color violáceo.

Trastornos o irregularidades menstruales

Entre los principales disturbios menstruales se encuentran los siguientes:

 La amenorrea o ausencia del periodo menstrual, que puede ser:

Primaria. Este término se usa para referirse a la ausencia del periodo en mujeres jóvenes que a los 16 años de edad todavía no han comenzado a menstruar. En este caso se necesita descartar en primer término la presencia de malformaciones congénitas o de nacimiento en los órganos reproductores.

Secundaria. Es la falta de la menstruación en mujeres que solían tenerla de manera regular. Algunas de las causas de la amenorrea son fisiológicas o normales, como el embarazo y la lactancia, mientras que otras resultan de pérdidas de peso extremas como resultado de enfermedades graves, trastornos alimentarios, ejercicio excesivo o estrés. También puede estar relacionada con problemas de los órganos reproductivos u hormonales de las glándulas pituitaria, tiroides, ováricas o adrenales.

• Dismenorrea o cólicos menstruales: son los periodos

dolorosos que incluyen molestias menstruales graves. Por lo general, en las mujeres jóvenes el dolor no se debe a ninguna enfermedad o condición médica conocida, sino que es provocado por una hormona llamada prostaglandina, que produce contracciones excesivas del útero o matriz que llegan a ser incapacitantes. Algunos analgésicos de venta libre pueden ayudar a aliviar estos síntomas. A veces una enfermedad o condición médica, como los miomas uterinos o la endometriosis, son la causa del dolor. El tratamiento depende del origen del problema y de su gravedad.

• Sangrado uterino anormal o sangrado vaginal diferente de los periodos menstruales normales. Incluye sangrado muy abundante o escaso, periodos inusualmente largos, demasiado frecuentes o entre periodos. En las adolescentes y en las mujeres que se acercan a la menopausia, los problemas de desequilibrio hormonal suelen provocar estos trastornos, así como ciclos irregulares. Otras causas de sangrado anormal son los fibromas y pólipos uterinos, y el tratamiento dependerá de su origen.

En resumen, se puede decir que la menstruación es la parte del ciclo ovárico en que el endometrio responde al estímulo de los estrógenos en la fase preovulatoria y a la eliminación de la progesterona en la postovulatoria cuando no hay embarazo, y siempre y cuando los ciclos sean regulares y la ovulación se produzca.

No siempre las irregularidades del ciclo menstrual son candidatas a tratamiento, y de primera intención se debe descartar algún problema orgánico.

¿Cuándo ver al médico?

• Si tiene 16 años y todavía no ha comenzado a menstruar.

• Si de pronto su periodo deja de ocurrir.

• Si sangra por más días que de costumbre.

• Si sangra excesivamente.

• Si sangra más que sólo algunas gotas entre periodos.

• Si tiene dolores intensos durante su periodo. 

 


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Científicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) recibieron el Premio de Investigación Médica Doctor Jorge Rosenkranz 2007, que otorga la empresa Roche en el área de Epidemiología, por haber desarrollado una vacuna contra la cisticercosis porcina, que permitirá inmunizar en forma masiva a los cerdos en las áreas rurales. El equipo espera formular pronto una vacuna oral para facilitar su administración a los animales, lo cual no sólo reducirá los costos sino que aumentará la posibilidad de cobertura. Por su parte, científicos de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) trabajan en la creación de una vacuna contra enfermedades diarreicas que afectan a niños menores de cinco años. La vacuna combatiría a un microorganismo llamado Campylobacter, que puede atacar a una persona adulta y causarle una infección por una semana, pero que a un niño menor de cinco años puede deshidratarlo en ese lapso. La diarrea causada por Campylobacter, se caracteriza por un flujo sanguinolento, producto del daño que ocasiona en el intestino.


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Ya existe un tratamiento de emergencia contra el VIH. Pensando en aquellas personas que por diversas causas quedan repentinamente expuestas a contraer el virus del sida, se creó un tratamiento de emergencia a base de antirretrovirales. De manera ideal, éste debe iniciarse dentro de los primeros 60 minutos luego del contacto sexual riesgoso o el uso compartido de jeringas, y el plazo máximo es de 72 horas. Puede administrarse, por ejemplo, a las víctimas de abuso sexual como parte del tratamiento que abarca prevención de enfermedades de transmisión sexual (ETS), anticoncepción de emergencia, atención ginecológica y evaluación psicológica, pero debe administrarse bajo estricta aprobación y control médico y sólo en aquellos casos en que exista verdadero riesgo de contraer VIH, pues los efectos secundarios y la toxicidad de los antirretrovirales así como su precio, muy altos. Este método se I desarrollado a partir de las normas y protocolos establecidos en los hospitales para controlar el riesgo de infección en miembros del personal de salud ante una eventual exposición a sangre contaminada por el VIH.


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